San Sebastián: Día 7

For those who can tell no tales de Jasmila  Zbanic. Con la esperada puesta de largo del cineasta madrileño Fernando Franco quedará finiquitada la sección oficial, con la ayuda de esta película de menos de hora y media que dirige aquella cineasta bosnia que se alzó con el Oso de Oro de Berlín por una película dura de las que no se olvidan: Gravbica en el año 2006. Presenta aquí una suerte de vídeo inicial de eurovisión en el que se cuentan las bondades de una tierra que se vende ante el turismo, pero ocultando todo el dolor que hay en sus lugares. Se sabe que esto es lo que quiere contar, en sus propias palabras, pero no lo consigue. Ella deambula por las calles ajenas de una ciudad donde el dolor se palpa, donde se sufre y se siente. Ella camina pero su cuerpo grita y Jasmila no sabe contárnoslo. Lo más bonito que tiene esta película sería su dedicatoria que lleva implícita en el título. Es una historia para aquellos que no pueden contar cuentos, es decir, los muertos, para todos los que perecieron en una u otra guerra y nadie se atreve a recordarlos. Bonito es pero espérabamos mucho más.

Jeune et Jolie de François Ozon. Mucho interés y el Victoria Eugenia abarrotado para ver la nueva creación de un cineasta francés que el año pasado alcanzó la justa Concha de Oro por su última cinta: Dans la maison. Ozon ahora presentaba Jeune et Jolie que concursó en la sección oficial del Festival de cine de Cannes. Marine Vacth se convierte en un trasunto de Belle de Jour, una joven mujer apocada al deseo, a que la utilicen, a provocar placer en los demás. Prostituta de día, señorita de noche de Chabrol también deambula ante este título, donde se pueden comprobar también retazos de los Dardenne y de todo el cine de este autor francés que nunca defrauda. Ozon madura en su relato con una sutileza propia de un longevo realizador, dignifica a sus personajes y los dota de veracidad.

Mother of George de Andrew Dosunmu es una pequeña producción estadounidense presentada en nuevos directores que cae del lado de la telenovela barata. Dramas por no poder tener hijos, infidelidades, secretos familiares. Y cansa, prometí, pero el hecho es que a la media hora ya te deja de interesar todo. Si tienen el hijo que lo tengan y si no es de él pues que no lo sea. Todo da igual. A veces me pregunto cuánto filtro hay en esta sección porque hoy han sido dos las decepciones mayúsculas. Pero eso sí Mother of George es una gran película comparada con Luton

Tanta agua de Uruguay es una producción dirigida a cuatro manos por Ana Guevara y Leticia Jorge. Con esta mirada femenina nos transportan a una historia parecida a la de Club Sándwich, pero sin el gancho de esta. No para de llover, Lucía tiene 14 años y tiene que irse de vacaciones con su padre y hermano. Casi no tiene libertad ni intimidad, Lucía revienta pero lo hace en silencio, si pudiera dejaría verter agua y más agua hasta que todo se inundara. Lucía está enfadada y si la cinta tuviera algo más que unas buenas interpretaciones quizás nos parecería interesante, pero por el momento, nos parece insulsa. Quizás le sobre agua, pero lo que le falta es mucha sal.

La herida de Fernando Franco. Por fin La herida. Mucha curiosidad teníamos por saber lo que este realizador que proviene de la Ecam (Escuela de cine de Madrid) había hecho con su primer largo; más que nada porque conociendo sus cortometrajes: Tu(amor), Room o el más reciente La media vuelta, sabíamos que detrás de ellos había un autor. Pero incluso así no esperábamos esto. Una película madura, un ejercicio de estilo con una mirada peculiar y enriquecedora; una síntesis y conexión brutal con su actriz protagonista: Marian Alvarez, que saca lo mejor de sí, en esta interpretación sublime e inolvidable. Larga es la sombra de Casavettes, pero sin duda nace aquí un autor español. Y este nuevo cine español nos resucita a todos. Que se enteren los que hacen oídos sordos, el cine que nos resucita es el cine pequeño, intenso, el alejado del dinero e incluso, por qué no, de la palabra. El mejor cine español de este año no es ni Sánchez Arévalo, ni Almodóvar ni Alex de la Iglesia. El mejor cine español es Mapa, Los mundos sutiles, La plaga y Otelo. Pasando por La herida e incluso Canibal. Cine comprometido, diferente, enriquecedor y diferente. Miradas propias y atrayantes que lo hacen poderoso. La herida sería una justa ganadora de casi todo, pero desde Cineysefeliz creemos muy arriesgado otorgarle la Concha de Oro. Lo que sí sería injusto, después de ver toda la sección oficial es que ese prodigio de actriz, que parece haber nacido para interpretar este papel, se vaya a casa sin la Concha de Plata bajo el brazo. Gracias Fernando, por hacernos creer. Por resucitar ese amor a nuestro cine y darnos la esperanza de que la estela continúe. Gracias!

Aún quitándonos la espinita de que la nueva y última película de Hayao Miyazaki: The wind rises, tuviera todas sus localidades agotadas en su última sesión, nos dispusimos (y en qué hora) a ver la película aparentemente más interesante de la sección Nuevos Directores: Luton de Michalis Konstantatos. Una cinta griega en la línea de Canino pero mucho más radical en su propuesta que las cintas de Yorgos Lanthimos. Aquí todo se va de madre, la dirección, la historia indescriptible, las interpretaciones, el mensaje. Ya cansa que los griegos hayan descubierto una nueva mina por explotar y cada año nos encontremos con alguna producción de estas características. Despropósito en toda regla, ni tan siquiera interesante. Veremos cual es el próximo.

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