La segunda mujer y Alabama Monroe a conquistar en San Valentín

Banner Lateral EAM - LA SEGUNDA MUJER (OK)

Huyamos de ránkings, huyamos de listas melodramáticas de películas donde dos personas se enamoran; huyamos de santos y de amores fingidos y derrotados. Contemplemos qué nos depara el tiempo. Cual es la amalgama de posibilidades que se dibuja ante nosotros en la cartelera, desde este viernes 14 de febrero.

Dos películas destacan entre el resto de las cintas que caerán, dos películas con una forma muy diferente pero con unos sentimientos e intenciones muy parecidas: la fortaleza del amor, la institución familiar, la enfermedad y/o la muerte. Son La segunda mujer y Alabama Monroe.

Alabama Monroe  (The Broken Circle Breakdown) de Félix Van Groeningen es una película belga realizada en 2012. Casi lo mejor de esta cinta es dejarse llevar, no ver un trailer, no leer una sinopsis que pueda llevar a engaños, que pueda hacer de esta cinta lo que no es.

Esta cinta belga está nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa, junto a las que parten como favoritas: La caza de Thomas Vinterberg y La gran belleza de Paolo Sorrentino. Camboya concursa con su primera contendiente: L’image manquante de Rity Pahn. Y el realizador de esa increible película: Paradise Now, también hará lo propio con Omar. Ganadora del premio Panorama en el festival de Berlín, premio al mejor guión e interpretación femenina en Tribeca y también a la mejor actriz en los premios de Cine Europeo, contra una insuperable Adele Exachorpoulos.

Recuerda esta estructura a la cinta francesa Declaración de guerra, pero nunca llega a sus propósitos.  Johan Heldenbergh y Veerle Baetens son sin duda las mejores bazas de una historia que es tan sumamente lacrimógena que acaba cansando. . Adaptación de una obra de teatro, The broken circle breakdown featuring the cover-ups of Alabama, del  2008; Johan Heldenbergh es precisamente uno de sus dos autores.

La película está construida a través de saltos temporales, a través de esas rupturas de los círculos rotos a las que aluden el título original. Hablando de que la vida es en sí misma un círculo al que se retorna. Todo final tiene un principio y ese final vuelve llevar al siguiente. Pero los círculos se van rompiendo, la vida nos va poniendo obstáculos que son difíciles de superar. Y volvemos a retornar al comienzo. La historia y su relato, bajo la batuta de Felix Van Groening está fragmentada y como fragmentos funciona a la perfección pero si se unen, acaba resultando demasiado intensa, demasiado triste, demasiado dolorosa. Y como todo es circular, la vida, la forma de contarlo, el amor, la enfermedad, los sentimientos y la música caminan parejos a estas formas. Las emociones circulan sin un final determinado, van sobrepasando los límites de la percepción. Alabama Monroe es un viaje emocional de sus dos protagonistas ante los que la empatía, como en círculos viciosos y peligrosos harán que el espectador se sienta atrapado por sus decisiones, no siempre acertadas.

Es una cinta para disfrutar emocionalmente, para disfrutar de su música country, que se te clava en el alma. La banda sonora de Bjorn Eriksson consigue acompañar perfectamente los sentimientos de los personajes.

Véela, si estás enamorado; véela si sientes ese sentimiento amoroso de una manera visceral; véela si como meta en tu vida deseas formar una familia; véela si amas la música como bálsamo para las heridas; véela si quieres aprender a vivir, a doler, a morir. No dejes de verla, desde luego, no es una película perfecta, pero la necesitas para entender todos los círculos imperfectos a los que te llevará esa existencia anodina que crees vivir en estos momentos.

La segunda mujer es una de las mejores películas que se han estrenado en este 2014 hasta la fecha. Fue la película inaugural de la sección Panorama en el 62 Festival de cine de Berlín. Umut Dag, su director, es el hijo mayor de una familia kurda afincada en Viena, estudió Dirección en la Escuela de Cine de Viena con el grandísimo Michael Haneke como profesor. Comenzó dirigiendo cortometrajes y esta es su ópera prima.

Dag nos introduce en los vercuetos y tradiciones de una familia kurda residente en Viena. Juega a los contrarios, la confianza y el secretismo; la tradición frente a la modernidad; el amor  frente a lo establecido; la familia frente al deseo y la amistad frente a los celos.

Es La segunda mujer un viaje hacia una forma de vida muy diferente a la que vivimos; donde la familia impera frente a cualquier otra cosa. Una jovencita llega a esta casa de Viena a ojos de los demás como esposa del hijo varón y primogénito; pero en realidad como segunda esposa del patriarca; porque la madre de familia pasa una difícil enfermedad y una mujer debe poder hacer frente a esa familia tan numerosa. La relación entre ambas mujeres se torna tan intensa, tan llena de confianza; que rápidamente surgen los celos; los malos augurios, las malas palabras y los malos deseos.

Pero la vida juega malas pasadas; el destino de sus habitantes no es conocido y de repente, un golpe inesperado a la familia, hará que todo lleve a un final sin aparente salida.

Merece (y mucho) la pena ver esta cinta austriaca, porque desgarra y porque es un fiel retrato social de una sociedad que se nos escapa. Todo tiene cabida: los matrimonios de conveniencia,  la homosexualidad encubierta; los conflictos de la mujer y la inmigración en sociedades como la kurda…

Su estructura está basada, su forma de relatar la historia en elipsis espacio-temporales, pero sobre todo en la relación e interpretación de esas dos mujeres del patriarca ante las que recae la acción.

A estas dos cintas hay que sumarles los estrenos de:

Robocop de Jose Padilha. Sí, el mismo director que realizó las dos películas de Tropa de élite. Y ahora se dedica a realizar comercialadas de este calibre.

Cuento de invierno de Akiva Goldsman. Con Colin Farrel, Jessica Brown Findlay, Russel Crowe y Jennifer Connelly.

Bajo un manto de estrellas de Óscar Parra de Carrizosa. Con Manuel Aguilar, Sergio Raboso y David Romero.

Cuando todo esté perdido de J. C. Chandor con Robert Redford.

Solo para dos de Roberto Santiago con Santi Millán y Martina Gusman.

Anuncios